TÉCNICA MANUAL DE DRENAJE LINFÁTICO

 ¿QUÉ ES Y PARA QUE SIRVE?

Tanto el uso como la práctica y el origen de las técnicas manuales de drenaje linfático están rodeadas de cierto halo de misterio, recelo, y también asombro por lo visible del resultado en muchas ocasiones. Llama la atención que una práctica tan sutil, ligera y suave tenga tal efecto positivo sobre un sistema bastante desconocido hasta hace bien poco, pero de vital importancia para el organismo.

El propio concepto, su descubrimiento, nació ya de una manera un tanto peculiar. En la década de los años treinta del siglo pasado el doctor danés Emil Vodder, junto a su esposa la doctora Astrid Vodder, trataba principalmente pacientes aquejados de enfermedades infecciosas crónicas de las vías respiratorias (sinusitis, faringitis, rinitis, amigdalitis, etc.). Vodder observó que casi la totalidad, de ellos, presentaban inflamación e induración de los ganglios linfáticos del cuello.

El matrimonio Vodder, descubridores del Drenaje Linfático Manual

Desarrollando técnicas de compresión y masaje suave para tratar linfedemas utilizadas a finales del S.XIX por el doctor Winiwarter, Vodder comenzó a tratar directamente sobre los ganglios linfáticos, algo que en aquellos días se entendía como prohibido por encontrarse además en plexos o zonas delicadas a nivel vascular y/o neurológico. Inmediatamente pudo comprobar la mejoría en el estado de salud de aquellos pacientes crónicos.

Tuvo que ir contra lo establecido, y de hecho actuar en lo que se consideraba entonces como una contraindicación para, de manera intuitiva, encontrar una forma de tratar dolencias del sistema linfático, que a día de hoy es cada vez más recomendada por los propios profesionales de la medicina. Vodder y su esposa se dedicaron a profundizar sobre las posibilidades de esta nueva técnica, teniendo que luchar contra la oposición de los estamentos inmovilistas de los profesionales de la medicina del momento, y teniendo en cuenta los grandes resultados en pacientes con edemas, procesos inflamatorios crónicos, etc. Encontraron en el mundo de la estética un campo de
expansión y desarrollo mucho más receptivo.

Esquema del Sistema Linfático (Atlas of Human Anatomy Sobotta)

Desde entonces han nacido y evolucionado muchas escuelas y corrientes que han ayudado a desarrollar, avanzar y extender por el mundo la práctica del Drenaje Linfático Manual, enriqueciendo considerablemente esta maravillosa disciplina, con especial efecto sobre edemas y linfedemas, procesos de recuperación de infecciones, lesiones estructurales, postquirúrgicas, detoxificación orgánica, etc.

En la escuela Thuban nos enorgullece enormemente la formación que impartimos de la Técnica Manual de Drenaje Linfático (TMDL), implantada por el profesor José Antonio Suances, inspirada en principios y maniobras de varias de esas escuelas y sobre todo en años de experiencia y práctica de esta disciplina en numerosos pacientes con distintas dolencias.

Su utilización y recomendación es en beneficio siempre de la persona receptora, y queda a discreción del practicante de TMDL, debidamente formado y asesorado. Lo más importante es conocer los principios de su acción, comprender el sistema linfático, su anatomía y funcionamiento, y tener las habilidades entrenadas y el tacto necesario para aplicar esta técnica que ayuda y facilita.

Las maniobras de TMDL son suaves y superficiales, pues inciden en el sistema linfático que se encuentra a flor de piel, justo por encima de la musculatura. Se practican principalmente bombeos y tirajes que estimulan la entrada de los fluidos y material del espacio intersticial donde se acumulan estas sustancias, y que el sistema circulatorio venoso no es capaz de eliminar. Ayuda también a la propia circulación en los vasos linfáticos de la linfa en su camino a su procesado en los distintos órganos linfáticos, y su vertido final al sistema circulatorio en las
venas subclavias y yugulares

El profesor Alberto C. Suances realiza maniobras de TMDL en abdomen

Los beneficios y efectos del TMDL no se circunscriben tan solo al tratamiento de edemas y linfedemas, sino que actualmente es utilizado en multitud de otras dolencias y estados. Desde la recuperación de procesos infecciosos, que toxifican distintas estructuras y órganos hasta la aplicación, a nivel local, para tratamiento de lesiones de diversa índole que cursan con inflamación y regeneración de tejidos (muy común en esquinces, fracturas, heridas, intervenciones quirúrgicas…), hasta en el ámbito de la estética en tratamientos reductores y de eliminación de desechos, afecciones de la piel, etc.

Y no olvidemos el carácter sedante y relajante del TMDL, pues al ser las maniobras tan suaves y agradables tiene un efecto muy beneficioso sobre el sistema nervioso mejorando los estados de estrés y ansiedad.

Brevemente, me permito enumerar algunas de las indicaciones en las que la TMDL será de gran ayuda:

  • Indicaciones médicas: linfedemas, edemas de embarazo, edemas postoperatorios o postraumáticos, trastornos reumáticos crónicos, fibromialgia, lesiones articulares, etc.
  • Indicaciones estéticas: trastornos cutáneos (acné, esclerodermia, rosácea, etc.), celulitis, inflamación o distensión abdominal, pre y post cirugía estética, piernas hinchadas o cansadas, etc.
  • Indicación general: el cuerpo humano en sus procesos fisiológicos normales produce sin pausa sustancias, fluidos, moléculas, metabolitos en definitiva que deben ser procesados, recuperados, reciclados o eliminados por el sistema circulatorio y el linfático, así que incluso sin tener ningún estado patológico la ayuda y facilitación que aporta el Drenaje Linfático va a ser siempre beneficioso.

Por supuesto que también existen contraindicaciones, casos y circunstancias en las que Drenaje Linfático está desaconsejado, y tienen que ver sobre todo con el sentido común; en caso de infección aguda, patologías cardiovasculares graves, flebitis, patologías renales agudas, heridas o fracturas no cicatrizadas o consolidadas. Hasta hace poco se consideraba contraindicado el TMDL en procesos cancerosos, pero diversos estudios científicos, en los últimos años, han demostrado que es beneficioso y no supone ningún inconveniente, siempre bajo supervisión médica, claro.

Como nuestro alumnado sabe, la persona practicante de TMDL siempre respetará y se apoyará en el consejo del profesional de la medicina, nunca irá en contra de lo pautado o prohibido por el médico, y tendrá siempre en cuenta las posibles contraindicaciones, no solo en la práctica del drenaje linfático sino en cualquiera de las disciplinas y técnicas manuales que practiquen.

Hoy en día, aunque sigue habiendo reticencia por parte de un sector de la medicina, como la hay acerca de cualquier terapia manual en realidad, la Técnica Manual de Drenaje Linfático cuenta con un amplio respaldo científico y numerosos estudios demuestran su eficiencia y el mínimo riesgo a la hora de tratar multitud de patologías relacionadas con el sistema linfático.

Lo más curioso es que, en ocasiones, es el propio terapeuta manual el que, conociendo y sabiendo las bonanzas de esta disciplina, evita su práctica aduciendo que es aburrida de aplicar, por su suavidad y su ritmo. Pues bien, he podido comprobar que en la mayoría de estos casos mis compañeros y compañeras han cambiado de opinión en cuanto se han dejado llevar y han integrado las maniobras de drenaje en sus cuidados terapéuticos.

Recuerdo que mi primer contacto con TMDL fue formándome como Quiromasajista, y he de decir que utilicé desde el primer momento el Drenaje Linfático y desde entonces no he parado de comprobar lo resolutivo de sus maniobras y la magnífica acogida por todas las personas que se han beneficiado de sus efectos, ya sea como terapia única o como complemento al trabajo osteopático o de quiromasaje.

La TMDL es una disciplina resolutiva, útil en un sinfín de patologías y estados, complementa y ayuda en otras técnicas y procedimientos, es suave, agradable, nada invasiva y fácil de aprender por todo tipo de personas. No en vano es común el enseñar sobre la marcha algunas maniobras a familiares o personas de apoyo para aplicar en enfermos crónicos cada día teniendo evidencia científica demostrada.

¿Qué más se puede pedir a una técnica manual?

Alberto Carrasco Suances.

Profesor del curso de drenaje linfático y quiromasaje de la Escuela de Técnicas Manuales de Grupo Thuban.

Profesor de osteopatía de la Escuela Superior de Osteopatía de Grupo Thuban.