En esta ocasión, compartimos con vosotros este artículo de la Dra. Mª Asunción Peiré, basado en la ponencia que impartió el pasado 25 de abril de 2021, en las Jornadas de Naturopatía que organizó La Escuela Superior de Naturopatía de Gupo Thuban en colaboración con los laboratorios AVD, especializados en investigación y desarrollo en el sector nutracéutico.

Micoterapia en procesos oncológicos

Como se sabe, uno de los campos terapéuticos donde ha irrumpido con mayor fuerza la Medicina Integrativa es sin duda la Oncología.

Ahora bien, los pacientes no siempre “aciertan” en sus búsquedas a “Dr Google” y, lamentablemente, son muchos los efectos adversos y fracasos terapéuticos por desconocimiento de todos los efectos. Sin duda, es una deuda moral el que los terapeutas estén bien formados para poder ofrecer a sus pacientes los mejores recursos terapéuticos sin que éstos estén contraindicados con los tratamientos convencionales oncológicos. Afortunadamente, la Micoterapia (esto es, el empleo de hongos medicinales) supone una herramienta terapéutica de primer orden por cuanto no presenta efectos adversos (salvo algunas contraindicaciones concretas en determinados pacientes) y resulta totalmente compatible con el tratamiento oncológico (ya sea quimioterapia, anticuerpos monoclonales, inhibidores de la Tirosinkinasa y otros).

Como es conocido, el Cáncer es una enfermedad metabólica y sistémica, en donde la inflamación juega un papel de primer orden en su desarrollo y progresión. Por una parte, la acidosis y la subsiguiente hipoxia generada por la propia célula tumoral determina, no sólo una senescencia del Sistema Inmune, sino también una supervivencia de la célula tumoral gracias al Efecto Warburg. Por otro lado, la célula tumoral goza de una inmortalidad replicativa gracias a la acción de la telomerasa, pero ello implica a su vez una inestabilidad genómica.

¿Cómo pueden los hongos medicinales remediar todas estas consecuencias patológicas? De diversas maneras, y en concreto:

  • Respecto a la alteración del metabolismo y la inestabilidad genómica: modulan la Inflamación y conservan la función mitocondrial.
  • Contrarrestan la inmortalidad replicativa gracias a inactivar la Telomerasa
  • En cuanto a la resistencia a la muerte celular, los hongos favorecen la apoptosis (muerte celular programada de la célula tumoral)
  • Por lo que respeta a la conservación de la proliferación y la evasión de las señales de supresión de crecimiento, los hongos modifican la expresión de la respuesta de la célula tumoral en tal grado que son capaces de regular la proliferación celular.

De gran importancia reviste el entorno de la célula tumoral, lo que se conoce como el Microambiente tumoral. Superada ya la teoría del Cáncer de la proliferación clonal, actualmente se conoce que el Cáncer, es una patología heterogénea constituida no solamente por el tumor sino también por su organización reclutando células sanas que pone a trabajar a su servicio. Ello implica dos consecuencias importantes:

  • Por un lado, una interferencia con los tratamientos convencionales (ya sea quimioterapia o inmunoterapia)
  • Por otra parte, una polarización de los macrófagos en favor de los inflamatorios. En efecto, la célula tumoral recluta a macrófagos M2 que se vuelven “traidores” y trabajan a su favor.

¿Cómo puede la Micoterapia actuar sobre este microambiente tumoral?

Se ha demostrado que tanto los betaglucanos, polisacáridos y otras sustancias presentes en los hongos son capaces de contrarrestar estos efectos y de esta forma las células sanas no pueden ser invadidas por el tumor.

¿A qué son debidas las propiedades antitumorales de los hongos?

Principalmente a su composición en moléculas bioactivas y su papel regulador de la Microbiota, además de equilibrar el sistema Psico Neuro Endocrino Emocional por mecanismos complejos. En efecto, los betaglucanos, la Ergotioneína, polifenoles, triterpenoides y otras sustancias ejercen una modulación del Sistema inmunitario adquirido promoviendo la activación de las células Natural Killer (“células asesinas”) a través de diversas vías de señalización bioquímicas, que en último término conllevan a la muerte celular tumoral.

Por tanto, la acción antitumoral de los hongos es a través de un mecanismo indirecto por modulación y activación del Sistema Inmunitario. Sin embargo, en el hongo Cordyceps encontramos una sustancia con acción antitumoral directa cual se tratase de un citostático muy selectivo: la Cordicepina. Esta sustancia es un análogo estructural de la Adenosina y por eso engaña al ADN en la replicación de la célula tumoral. Dado que ésta no dispone de mecanismos de reparación del ADN (a diferencia de las células sanas), se interrumpe la proliferación celular de manera efectiva.

Es conocido por otra parte, que una disbiosis intestinal se asocia a una peor respuesta al tratamiento oncológico convencional. Pues bien, precisamente los betaglucanos insolubles, así como ciertos polifenoles presentes en los hongos permiten modular la Microbiota intestinal mejorando de este modo la respuesta al tratamiento.

En resumen, la Micoterapia constituye una excelente arma terapéutica para controlar la inflamación y el riesgo de desarrollar cáncer, contrarresta el efecto inmunosupresor inducido por el microambiente tumoral, protege y modula la Microbiota, potencian los tratamientos convencionales con menos efectos secundarios y ralentizan la progresión de la enfermedad y la aparición de metástasis con un aumento evidente de la calidad de vida del paciente oncológico.

Dra. María Asunción Peiré.

Cum Laude por unanimidad en Medicina y Cirugía (1995). -Licenciada en Medicina y Cirugía (Univ de Barcelona, 1991, opción a Premio Extraordinario). Licenciada en Farmacia (Univ deBarcelona, 1996). Licenciada en Derecho (UOC, 2009) -Escuela Profesional de Farmacología de Barcelona (1992). Postgrado en Registro de Medicamentos y Productos afines (UB, 2014). Curso Derecho Europeo de Patentes (EOI, Universidad de Estrasburgo 2014) -Experta en Farmacología clínica pediátrica (Universidad de París, 1997. Autora de diversos libros y artículos nacionales e internacionales sobre la materia. A destacar el único libro que existe en España sobre Ensayos clínicos en Pediatría, secretaria de redacción de la colección de Terapéutica Pediátrica (coordinador Prof M. Cruz), capítulos en las últimas ediciones en Tratado de Farmacología Velázquez (farmacología pediátrica), Tratado de Pediatría Cruz (terapia farmacológica), Tratado de Medicina Interna Farreras-Rozman (prevención en oncología), Tratado de Medicina farmacéutica (ensayos clínicos en Pediatría). Recientemente, autora del primer manual sobre Farmacología Pediátrica escrito en España-Coordinadora de diversos proyectos internacionales en España. (Eurodurg, Priomedchild). Reconocida con diversos premios y distinciones: -Premio de la Real Academia Nacional de Medicina “Laguna Serrano” 2014 -Primer Premio a la mejor comunicación oral Congreso Internacional de Medicina Legal 2016 -Medalla de oro de la Real Academia Nacional de Medicina -Socio Colaborador de la Real Academia Nacional de Farmacia – Académica Correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores.